La inarmonía o inarmonicidad

Cada nota que tocamos en el piano parte de una frecuencia fundamental y de unos pocos sonidos parciales. En breve, la inarmonía o inarmonicidad de una cuerda es la desviación de diferentes sonidos parciales según cada uno de ellos y acorde a la fundamental de la cuerda. Si, por ejemplo, la fundamental es 440 Hertz, el primer parcial o segundo armónico será de 880 Hz. Cuando el primer parcial no es exactamente de 880 Hz. sino que es de, por ejemplo, 880.4 Hz, se produce la inarmonía. La inarmonía se determina según la rigidez de la cuerda.

Cuanto más rígida está la cuerda, tanto más inarmonicidad habrá. Una cuerda corta, pero gruesa es mucho más rígida que una larga que produce el mismo sonido. La inarmonía de las cuerdas graves de un piano de cola de concierto es mucho menor, debido a que las cuerdas son mucho más largas y delgadas, con lo cual suenan mucho más bajo que aquellas de un piano de cola pequeño. Usualmente uno no puede oír las fundamentales de las cuerdas graves. En parte, esto se debe a que dichos tonos suenan en el límite de lo que el oído humano es capaz de detectar, aún en un acompañamiento.

Pero la razón principal por la cual no pueden oírse es que la tabla armónica no es capaz de transmitir los tonos correctamente. El oído humano es empleado, en muchos casos, para construir una fundamental a partir de diferentes parciales. La inarmonía es perceptible con gran facilidad. El nivel de inarmonía puede decirnos si estamos escuchando un piano de cola grande o un pequeño piano vertical.

¿Qué es lo que percibimos como un sonido hermoso?
Eso, por supuesto, es una cuestión de gustos, pero tal vez, el hábito toma parte en este tema. Muchos instrumentos pequeños, de alta inarmonicidad, poseen un sonido que, por lo general, no nos agrada demasiado. Pero, ¿Nos agrada el sonido de un instrumento enorme como el Klavins 370? Este instrumento posee una inarmonicidad extremadamente baja y una enorme tabla armónica también. Gracias a ella es capaz de irradiar los sonidos más bajos. Pero aún tenemos que acostumbrarnos a este sonido.

¿Podemos cambiar la inarmonía de un instrumento?
La mayoría de los fabricantes de pianos han comenzado a determinar la escala del mismo por el método de prueba y error. Recordemos que la escala toma en cuenta la longitud y el grosor de las cuerdas, así como su tensión. Los fabricantes de mayor renombre han tenido varias posibilidades para experimentar por si mismos, pero los pequeños, por lo general, copian la escala de otros fabricantes mayores. Sucedió en los años cincuenta del último siglo que se había desarrollado una fórmula que puede ser usada para calcular la inarmonía.

En un proyecto de restauración de un piano no es posible cambiar la longitud de las cuerdas, pero se puede adaptar el grosor del acero y del cobre de las mismas, de este modo es posible mejorar el sonido de las melodías y la afinación del instrumento lo cual produjo una gran mejora en su tonalidad.

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