Los conciertos para piano

Gracias al rápido desarrollo del piano y a su consiguiente aceptación social, los compositores naturalmente comenzaron a escribir conciertos para dicho instrumento musical. Esta tendencia se inició en el siglo XVIII, a la cual corresponde la era de la música clásica.

El compositor más importante en el desarrollo de esta nueva forma de música fue Wolfgang Amadeus Mozart. Los magistrales conciertos de Mozart afirmaron su sello en este género durante la era Romántica. En su mayoría, Mozart compuso conciertos para piano solo, pero también escribió para dos y hasta tres pianos.

Con el gran desarrollo de los virtuosos del piano muchos compositores comenzaron a implementar con esta nueva forma musical, entre ellos: Ludwig van Beethoven, Carl Maria von Weber, Frédéric Chopin, Franz Liszt, Sergei Rachmaninoff y Sergei Prokofiev, así como los menos conocidos Johann Nepomuk Hummel y John Field. Muchos otros compositores románticos escribieron obras con esta forma, algunos ejemplos conocidos incluyen los conciertos de Robert Schumann, Edward Grieg, Johannes Brahms y Tchaikovsky.

Un clásico concierto de piano, según nos enseña la educación musical, está formado usualmente por tres movimientos.

1. Un movimiento de apertura en forma de sonata que incluye una cadenza (la cual puede ser improvisada por el solista).
2. Un movimiento lento y expresivo.
3. Un rápido rondo.

Algunas de las obras de Mozart y Beethoven siguen este modelo, pero existen muchos compositores que no lo utilizan. El cuarto concierto de Beethoven incluye hacia el final un segundo movimiento cadenza, al igual que él muchos otros compositores introdujeron al modelo varias modificaciones, como por ejemplo Liszt, que compuso un concierto con sólo un movimiento.

También se han escrito conciertos donde el piano no es el único instrumento. Un famoso ejemplo es el Triple concierto para piano, violín, cello y orquesta de Beethoven.
 

Dentro del estudio de la teoría musical existen también un gran número de composiciones para piano y orquesta, en las cuales el piano es el instrumento principal, y, sin embargo, no son conciertos. Es el caso de la "Rapsodia en azul" de George Gershwin, la Rapsodia de un tema de Paganini de Rachmaninoff o el Totentanz de Franz Liszt.

Los últimos dos trabajos son variaciones basadas en la Capricho Número veinte y cuatro para violín solo de Nicolas Paganini y el canto de Gregorian Dies, respectivamente. Hay además obras escritas para orquesta las cuales incluyen solos de piano, tales como Des canyons auxétolies y la Sinfonía Turangalîla de Olivier Messiaen y la Cuarta Sinfonía de Szymanowski.

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