Nunca olvidaré la primera vez que toqué el piano para una audiencia. Era mi primer concierto y había bastante gente. Tenía que interpretar una partitura que constaba de 12 piezas. No había ningún interludio y el concierto duraba aproximadamente entre 80 y 90 minutos.
Déjenme decirles que estaba verdaderamente nervioso. Tan nervioso que no creía que fuera a poder sobrellevar la situación, ni pensar que me saldrían las melodías. Basta decir que realmente no lo disfruté; el mecanimo del piano sufría conmigo. Luego de intentar figurarme por muchas horas a qué se debían mis nervios, la respuesta llegó, era porque estaba consciente y concentrado.
Estaba preocupado por cómo me veía, por cómo sonaría la sonata para piano, etc. Pensaba que hasta el más simple minueto o scherzo me costaría. No me podía relajar debido a que estaba tan afectado por el hecho de que toda la audiencia pensaría en mí. Y, hasta el día de hoy, dar conciertos no es una de mis actividades favoritas. Me di cuenta de que no quería ser el centro de atención.
Entonces, ¿Qué debía hacer? Para la mayoría de la gente, incluido yo mismo, tocar en público no es una diversión sino una experiencia atemorizante. Muchos sugieren que debes mantenerte y que eventualmente el miedo desaparecerá. Pero me pregunté a mi mismo, ¿Por qué hacerlo, en primer lugar, si estás atemorizado? La verdad del problema es que algunas personas, durante su interpretación pianística, se sienten más cómodas en frente de otras. Pero creo que uno debe entrenarse del siguiente modo: se debe comenzar a tocar para pequeños grupos de personas y trabajar la subida.
Verán, si tocas de entrada para una audiencia grande, por supuesto que estarás conciente. En cambio, si la gente viene llegando no te encuentras en una situación donde el miedo se genera desde el principio.
Posts Relacionados
- Concierto para piano de Schumann
- Un gran concertista de violín es ignorado al tocar en una estación de tren
- Un concierto para piano para sordos (humor)
- Gilmour lanzará un tributo a Syd Barrett
- Particularidades de un concierto Keith Jarret
- Lang Lang y el piano Steinway rojo
- Unirse a una banda existente
Blogsphere: TechnoratiFeedsterBloglines
Bookmark: Del.icio.usSpurlFurlSimpyBlinkDigg
RSS feed for comments on this post | TrackBack URI for this post
Creo importante que el profesor, los papas y su familia le haga entender al interprete que lo va ha ejecutar al público salga sin ningun problema, apoyandole en todo lo que sea posible y quitandole todo el miedo que debiera sentir a cambio de animarlo para que salga adelante. Gracias por el consejo.
Hola, vaya eso me pasa a mi, a pesar de no ser un pianista profesional toco algunas melodías. Cuando estoy solo simplemente soy yo mismo y realmente me siento muy bien y muy relajado es como si estuviera en otro espacio pero, cuando estoy con gente a mi alrededor me pongo demasiado tenso,olvido las notas y solo pienso en terminar ya de tocar,no me divierte hacerlo porque me es muy dificil pero, como dice líneas arriba Rosenman, uno debe acostumbrarse de a poco con un público menor, tal ves empesar con los padres y asi sumando mas personas, es dificil pero con la constancia creo que uno puede vencer ese temor. Chauu..