Bjork se presentó en el teatro Gran Rex de Argentina

Si el show del domingo pasado (4 de noviembre) fue fenomenal, el de la noche pasada fue increíble. Ella se lanzó al escenario con Earth Intruders y su sombrero de turbante en forma de hongo que usó para el festival Coachella. El público no parecía listo para ello, y paso un buen rato antes de que todos comenzaran a saltar al ritmo de la música.

Siguió con Pagan Poetry. Nuevamente, se enojó ante las cámaras. Se puso horriblemente nerviosa e intentó abofetear una cámara del brazo de un hombre de la primera fila. Ella le hizo una seña grosera con su dedo mayor luego de pedirle dos veces que se detuviera, y luego fue a hablar con un hombre de seguridad. Al regresar, cuando Jónas estaba comenzando a tocar el primer acorde de Vökúro ella le volvió a pedir que dejara de filmar, y tuvo que pedir una vez más al público que no filmara ni tomara fotografías. “Es como tocar para unos paparazzis o algo por el estilo. Si quieren que esté en este momento con ustedes, entonces tendrán que estar en este momento conmigo”, rezó la islandesa.

Bjork en Argentina

Su ropa y la escenografía eran totalmente diferentes a los de la última vez. En este show usó otro vestido dorado, todo bordado y con solapas que semejaban manchas concéntricas de liquen o musgo, sobre calzas plateadas. Recuerdo que no podía dejar de saltar y bailar. Agradezco el hecho de que, varias veces cuando estaba cantando, me miraba fijo a los ojos. Tan pronto como podía moverme le mandaba un beso, con un poco de torpeza, y ella me sonreía y mantenía su luminosa mirada mientras cantaba las últimas líneas de Wanderlust (en cierto momento había olvidado parte de la letra, pero NO es un concierto de Björk si no ocurre eso).

Entre sus interpretaciones encontramos Hidden Place, Al lis full of love, Vökuro, Human Behaviour, Hope y Desired Constellation (en ReacTable), además de las canciones que siempre canta en sus giras. Posteriormente me estremecí de la emoción que llenó mi cuerpo cuando comenzó a cantar una nueva línea una vez, y otra y otra más, en un tono cada vez más intenso y lleno de dulzura.

Hacia el final comencé a regalar a todo el mundo varitas fluorescentes (incluso a Charly García, quien estaba sentado en la segunda fila sin entradas, ya que tan sólo consiguió una para su amigo Alan Faena. Yo lo hubiera matado si se hubiera robado mi lugar… él o cualquier otro) y fue asombroso porque cantó dos canciones durante la última salida pedida por el público, Human Behaviour y Declare Independence. Lo cual fue realmente maravilloso, luego comenzó a cantar frente a toda la audiencia el cumpleaños a Jónas Sen.

Bjork en el teatro Gran Rex

Un chisme que me llegó de por algún lado fue que esa noche su padre había estado con ella una hora antes de la función, y que fue por ello que le dedicó la noche a él. Aparentemente, él no se reuniría con ella hasta el concierto en Volta. Además del genio de Mark Bell, el carisma de Damian Taylor y la hermosa frescura de The Wonderbrass, Chris Corsano merece una línea aparte durante su sólo al final de Hope, tocó tan rápido y con tal intensidad que una parte de su batería se calló, y sus palillos se rompieron, y aún así nunca dejó de tocar! Simplemente maravilloso.

Las canciones que tocó fueron:
1- Intro
2- Earth Intruders
3- Vokuro
4- The pleasure is all mine
5- Hunter
6- Hidden Place
7- All is full of love
8- Hope
9- Oceanía
10- Bachelorette
11- Wanderlust
12- Desired Constelation
13- Army of me
14- Innocense
15- Hiperbalada
16- Pluto

break

17- Human Behaviour
18- Declare Independence

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