Libreto de la ópera La Flauta Mágica de Mozart

ACTO I:
Tamino se esfuerza por escapar de una serpiente gigante. Cae inconscientemente. Al escuchar sus gritos, las mujeres vestidas de negro, en espera de la reina de la noche, aparecen y matan a la serpiente. Las señoras cantan de alegría sobre la serpiente muerta y de la buena apariencia del hombre que han rescatado. Ellas lo dejan. Él se despierta y ve a un hombre cubierto de plumas que estaba bailando hacia él. Es Papageno, el cazador de aves de la reina. Papageno le dijo a Tamino, el cual estaba sorprendido, que estaba en el ámbito de la Reina de la Noche. Al ver a la serpiente muerta, se jacta de su derrota sobre la serpiente. Tras la declaración de esta mentira, las tres señoras reaparecen y lo castigan poniéndole un candado en su boca. La escena cambia, un departamento caro y amueblado en el palacio de Sarastro es revelado. Monostatos, un Moro bruto, le esta aplicando A Pamina avances no deseados. El cazador de pájaros aparece, Monostatos se va. Papageno reconoce a Pamina. Él le aconseja que no tenga miedo. Ella pronto será rescatada por alguien que esta enamorado de ella. Él se lamenta de que nada como esto nunca le pasará. Pamina le asegura que algún día será amado.

 

El final tiene lugar en un bosque. En tres de sus lados están los templos dedicados a la Sabiduría, la Razón, y la Naturaleza. Este es el lugar a donde los tres Genii llevaron a Tamino. Lo dejaron allí diciéndole que sea paciente y que mantenga el silencio. Tamino decide entrar en los templos. Le negaron la entrada en los dos primeros. En el tercer templo, un sacerdote le dice que Sarastro no es un tirano como le habían dicho, sino que era un personaje noble de la sabiduría. La solemne atmósfera despierta el deseo de Tamino por el conocimiento. Toca su flauta. Papageno recuerda un último recurso. Jugando con sus poderes mágicos, hace que el Moro y sus esclavos bailen. Pamina y Papageno se alegraron por su fuga. Se escuchan trompetas y el sonido de un coro. Se ponen a cantar alabando a Sarastro. Papageno pregunta que están diciendo, 'la verdad, amigo” le responde Pamina. Sarastro entra con una procesión, Pamina se arrodilla a sus pies. Ella explica que estaba tratando de escapar del Moro.

ACTO II
En un bosque fuera del templo, Sarastro le informa sus planes a lo sacerdotes. Los dioses han ordenado que Pamina se convertirá en la amada de Tamino, pero sólo si el es digo de ser admitido en el templo. Sarastro toma a Pamina bajo su protección. La pareja debe pasar por varias pruebas a fin de poder entrar en el templo de la luz, por lo tanto, frustrarán los siniestros planes de la Reina de la Noche. Sarastro le reza a Isis y Osiris que los ayudarán en su objetivo. La escena se cambia a un jardín. Descubren a Pamina mintiendo estando dormida. Monostatos se sitúa junto a ella haciendo un baile sugestivo. La Reina de la Noche aparece y arroja una daga a su hija con el objetivo de que la tome y mate a Sarastro. Monostatos amenaza con revelar su plan (el cual Pamina nunca estuvo de acuerdo) si ella no le entrega su amor. Sarastro entra justo a tiempo para salvar a la indefensa de Pamina del moro. En una sala, Tamino y Papageno se ven otra vez obligados a guardar el silencio de su vigilante. Papageno se habla a si mismo, sólo para verse envuelto en una conversación con una vieja mujer que se presenta como la novia que todavía no ha conocido. Hay muchos aplausos, la mujer desaparece, y luego aparecen los tres Geniis. Traen con ellos una flauta, campanas y una mesa llena de comida y bebidas. Pamina aparece, ignora el silencio, y está encantada de ver de nuevo a Tamino. Se angustia por su falta de respuesta. Antes del templo, Monostatos conduce a la Reina y a sus damas que están preparando su última venganza para Sarastro. Su aparición coincide con una gran cantidad de luz que conduce lejos de las fuerzas de la noche. Hay un último coro que inicia la alabanza.

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