Libreto de la ópera El barbero de Sevilla de Rossini

ACTO I:
Sevilla, en los años 1800. Por la noche, el Conde Almaviva le lleva una banda de músicos a Rosina, quien esta bajo la tutela del Dr. Bartolo, el cual tiene a la chica en su casa. Cuando Rosina falla al responder a su canción, el conde le paga a los músicos, y se van. En el sonido de la voz de Fígaro, Almaviva se mantiene alejado, jactándose de su vida ocupada como en el barrio del vecindario. Fígaro, aunque en la actualidad bajo el empleo de Bartolo, se encuentra con Almaviva y promete ayudarlo a ganar Rosina, por una recompensa adecuada. Apenas Bartolo salió de su casa para organizar su casamiento con Rosina, Almaviva lanzó una segunda serenata, llamándose a sí mismo "Lindoro," una pobre criatura que sólo puede ofrecer amor. Fígaro sugiere a Almaviva disfrazarse de un soldado borracho e ir a la casa de Bartolo. Sola en la casa, Rosina se queda pensando en la voz que ha tocado su corazón y decide burlarse de Bartolo. Figaro se une a ella, pero se van al escuchar pasos. Bartolo entra con Don Basilio, el maestro de la música, quien le dice que Almaviva es un rival por la mano de Rosina y le asesora difamar la reputación del hombre noble. Bartolo acepta, pero Fígaro los escucha. Le avisa a Rosina que Bartolo planea casarse con ella al día siguiente, y el barbero le promete entregar una nota a Lindero que ella ha escrito. Rosina, sola con Bartolo, es sometida a un interrogatorio y luego de escuchar se da cuenta de que él es demasiado inteligente para ser engañado.

 

Berta, ama de llaves, responde violentamente golpeando la puerta, regresando con Almaviva disfrazado de un soldado borracho en búsqueda de alojamiento. Mientras discutía con Bartolo, Almaviva consigue dejarle una carta de amor a Rosina. Cuando Bartolo pide ver la carta, la chica le muestra una lista de lavandería. Fígaro advierte que sus barullos han atraído a una multitud. La Policía llega para ponerle fin a los disturbios. Cuando un oficial estaba a punto de detenerlo, Almaviva susurra su identidad y es liberado. Rosina, Berta, Bartolo y Basilio están shockeados por todo lo que esta pasando.

ACTO II:
Bartolo recibe a un joven profesor de música, "Don Alonso" (de nuevo Almaviva encubierto), quien dice ser un sustituto por el enfermo de Basilio. Rosina entra, y reconoce a su pretendiente y comienza con la lección de canto mientras Bartolo duerme en su silla. Fígaro llega para afeitar al doctor y se las arregla para robar las llaves de la ventana del balcón. Basilio ahora entra, buscando la imagen de la salud, sobornado por Almaviva, que finge estar enfermo y se aparta. Fígaro afeita a Bartolo mientras que Almaviva y Rosina planean su escape para esa misma noche. Son escuchados por el médico, quien conduce a Figaro y Almaviva desde la casa y a Rosina hasta su cuarto, luego va de nuevo por Basilio. Berta, nervioso por la confusión, se queja de que va a volverse loca. Bartolo despacha a Basilio por un notario, entonces engaña a Rosina haciéndole creer que Lindero es realmente un enviado de Almaviva. Después de una tormenta, Almaviva llega con Fígaro y trepa a través del balcón a la ventana para secuestrar a Rosina. Al principio la muchacha lo rechaza a Lindoro, pero cuando él explica que él y Almaviva son uno y el mismo, ella cae en sus brazos. Fígaro se apura, pero antes de poder salir, le quitan la escalera. Basilio entra con el notario. Aunque citado para casar a Rosina y Bartolo, el oficial se casa con ella en vez de Almaviva, quien soborno a Basilio. Apresurándose, aunque demasiado tarde, Bartolo se encuentra a los amados ya casados. Cuando Almaviva le permite quedarse con el regalo de Rosina, el viejo acepta la situación.

Vea en video el aria "Una voce poco fa".

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